Gramática Griega on Facebook

jueves, 2 de julio de 2009

ΦΕΡΕΤΡΟ, φέρετρο (féretro)

FERETRO: Ataúd. Caja o andas en que se llevan a enterrar los difuntos.


Lo primero de todo quiero pedir disculpas por el abandono en el que te tenido este blog durante casi un mes. Espero volver a, al menos, la publicación semanal, pero en verano y en Grecia, la cosa se hace difícil.


Estoy hojeando estos días un libro que se llama “El libro de los hechos insólitos”, con cuestiones de lo más curiosas de temas muy variopintos. Hoy os cuento algunos de ellos relacionados con la muerte de personajes de la antigüedad griega.


Milón de Crotona (siglo VI a.de C.) venció en seis pruebas distintas de los Juegos Olímpicos y en siete de los juegos Píticos. Según cuenta la leyenda, tras la última de sus victorias olímpicas, dio una vuelta al estadio cargado con un buey (o, según otras fuentes más moderadas, con un novillo de tres años), lo mató de un puñetazo en la cabeza, lo hizo asar y luego se lo comió entero. De este forzudo se asegura que también era capaz de romper una fuerte cuerda anudada a su cuello con el simple esfuerzo muscular, sin ayuda de sus manos. Ninguna de estas azañas sería inverosímil de hacer caso a la leyenda según la cual comía al día siete kilos y medio de carne y ocho de pan, trasegándolos con unos quince litros de vino.

Un día, ya viejo, quiso acabar de rajar un árbol entreabierto, pero se le quedaron aprisionadas en él las manos y fue devorado por los lobos.


El dramaturgo Esquilo (525-456 a. de C), según la tradición propagada por Hermipo de Esmirna, murió golpeado por una tortuga que se desprendió de las garras de un águila que volaba casualmente sobre él.


Calcas, uno de los más respetados adivinos del siglo XII a. de C., que actuó como tal en la guerra de Troya, aconsejando la construcción del famoso Caballo, se encontraba un día plantando unas viñas en su propiedad cuando un vecino le pronosticó que no viviría suficiente como para beber el vino de aquellas viñas. llegado el día en que el vino estaba listo, Calcas invitó al agorero. A punto de levantar la copa, el vecino repitió su premonición, lo que provocó un ataque de risa al infortunado Calcas que, incapaz de reprimir las carcajadas, murió ahogado allí mismo.


Estos ejemplos demuestran que hay muchas maneras inesperadas de morir. La muerte -y lo estamos viendo todos los días: los pasajeros del avión, Michael Jackson, Farrah Fawcet, Dalila, primera víctima española de la gripe A- se abre paso inexorablemente. Pero a veces, la vida también. Y si no que se lo digan a Baya Bakari, la niña yemení, única superviviente del accidente aeronaútico en las Islas Comores, para quien, lo que podía haber sido su féretro (el avión que se precipitó en el Indico), fue su salvación (pasó 12 horas agarrada a un trozo de fuselaje).


Y no olvidemos lo que dijo otro sabio griego, Epicuro de Samos: “La muerte es una quimera porque mientras yo existo no existe la muerte, y cuando existe la muerte, ya no existo yo”.


Buen verano y sobre todo, a disfrutar de la vida.


viernes, 12 de junio de 2009

AΤΡΟΦΙΑ, ατροφία (atrofía)

ATROFIA: Falta de desarrollo de cualquier parte del cuerpo.

Cuidado. Votar a la derecha en España puede ser un síntoma de atrofia cerebral.

Leo el artículo que publica hoy Gabriela Cañas en El País, “La corrupción sale gratis” y la de la falta de desarrollo de la materia gris, me parece la única explicación posible al comportamiento de todos esos españoles que, en los municipios y comunidades dónde más casos de corrupción por parte del PP se han dado, los votan mayoritariamente, y no sólo eso, sino que los votan ahora más que antes. Por lo que dice el artículo, eso no pasa con los votantes de los partidos de izquierda (ergo: todavía hay esperanza de que no sea una atrofia “pandémica”).

Como dice Cañas en su artículo, el caso de Carlos Fabra presidente de la Diputación de Castellón, es paradigmático. Este dirigente del PP ha dado a su partido una victoria electoral tras otra pese a ser perseguido por la Justicia y estar imputado por la Fiscalía Anticorrupción por fraude fiscal y delitos contra la Administración Pública. Su partido ha superado los ya espléndidos resultados de 2004. Tras la aplastante victoria de las elecciones municipales en 2007, Carlos Fabra proclamó que el PP había sido absuelto con sobresaliente cum laude por los ciudadanos. Ahora, tras las europeas de 2009, ha declarado: “La gente es muy lista y le preocupa más el paro que saber si Carlos Fabra o Paco Camps somos culpables o inocentes”.

En una cosa estoy de acuerdo con Fabra: hay mucho listo entre sus votantes. Y más que el paro yo creo que lo que les preocupa es enterarse de cómo se pueden llenar los bolsillos en tiempos de crisis de la manera que lo hacen ellos. Eso, o que los trajes les salgan gratis, tanto da.

Profesores de ciencia política, de conflicto social, analistas de corrupción política, intentan encontrarle explicación a este comportamiento. Que si inmadurez democrática, que si poca cultura cívica, que si visión negativa de los políticos, que si más vale malo conocido que bueno por conocer…a saber.

En todo caso, y si es usted de los que enterado de estos trapicheos, les jalea en las urnas, hágaselo mirar.