SINOPSIS: Disposición gráfica que muestra o representa cosas relacionadas entre si, facilitando su visión conjunta. Sumario o resumen.
Hace unas semanas, me di cuenta, al ver el contador de mi blog, que me iba a aproximando a las 3000 visitas. Ya sé que eso no significa que me hayan leído 3000 personas. Es más, seguro que entre Cristina y David, posiblemente mis más fieles lectores (que además hacen comentarios, por eso sé que me leen) suman muchas de esas visitas que, en muchos casos, son sólo para comprobar si he escrito algo nuevo.
El caso es que ante la proximidad de tal “hito”, me animé y me dije: “Ana, tienes que darle una forma tangible a lo que ha sido el hilo conductor de esta nueva época de tu vida” Y decidí publicar una recopilación de las entradas de este blog desde su inicio en octubre de 2007, hasta el final de 2008. Lo de terminarlo con el año y no con la última entrada publicada, es quizá un exceso de confianza, porque lo que me gustaría es publicar un libro por año.
Llegó a mis manos, además, información sobre nuevas plataformas de autoedición, y probé con Bubok. Si estáis pensando en publicar algo, os recomiendo que os paséis por su página web. El proceso es sencillo y además gratis. Aunque si quieres ayuda profesional (diseño de portada, maquetación, corrección), también puedes contratar sus servicios. Publican, además, tanto en papel como en formato electrónico.
Así que aquí tenéis a mi criatura. Para ser sincera, os diré que lo he hecho por darme el gustazo de tener un libro propio (aunque espero que vengan más) y hacer unos cuantos regalos. No espero que sea un éxito de ventas (aunque se puede comprar en Bubok), porque para mí, el éxito está en haber sido capaz de llevarlo a cabo, y el mérito, sin duda, es vuestro.
Tres mil gracias a esos seis mil ojos que alguna vez han pasado por esta ventanita abierta a mi mundo y que son los directos responsables de que haya cumplido uno de los sueños de mi vida.
jueves, 12 de marzo de 2009
ΣΥΝΟΨΗ, σύνοψη (sínopsi)
Publicado por
Ana de Miguel
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13:32
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viernes, 27 de febrero de 2009
ΥΔΡΟΘΕΡΑΠΕΙΑ, υδροθεραπεία (idrozerapía)
HIDROTERAPIA: Método curativo por medio del agua.
Cualquiera que haya venido a Grecia habrá tenido la oportunidad de comprobar la importancia que el agua tiene en este país. No es sólo que esté rodeada por un mar mediterráneo que por estas latitudes es exultante (ningún azul como el azul del mar griego). Ni me estoy refiriendo a esa costumbre que tanto me llama la atención de meterse en el mar en grupitos y pasarse horas allí, sin moverse, charlando y arreglando el mundo (verdadera hidroterapia ésta, o, para ser más exactos, Thalasoterapia).
Me refiero a la relación que los griegos tiene con el agua dulce. Con la de beber. Tú te sientas en cualquier bar, cafetería o restaurante, y antes de que pase un minuto, aparece un camarero y te deja en la mesa o bien un vaso, o bien una jarra de agua. Nótese que no digo “una botella de agua”. No, es agua del grifo, de la que no cobran. Luego ya te preguntarán si quieres algo más pero, por delante, el agua.
Una costumbre genial, a mi modo de ver y con bastante lógica en un país en el que en verano, los cuarenta grados son cosa de casi todos los días. Bueno, diréis, no es tan raro, te la dan porque saben que vas a consumir. Puede ser, pero ¿Sabéis cuanto cuesta en Atenas, en el chiringuito que está al pie de la Acrópolis, en pleno Agosto, una botella de medio litro de agua?: 0,50€. ¿Sabéis cuánto pagué por una botellita similar la última vez que estuve en Madrid, en un centro comercial cualquiera?: 3 €.
En Grecia, como en muchas otras partes, desde la llegada del euro, las cosas han cambiado mucho y los precios se han subido a la parra, y en algunos sitios se pagan unos precios ridículos por, por ejemplo, un café. Pero el agua no. El agua es sagrada. No se especula con el agua.
El colmo de esta curiosidad (que no debería serlo tanto, ya que, cierto es, el agua es sagrada) lo vivimos anoche. Fuimos a cenar con otra pareja a un restaurante de moda en la zona de Vouliagmeni. Cuando terminamos de cenar y fuimos a recoger nuestros coches, el “aparca”, además de nuestras llaves, traía una bandejita con cuatro botellas de agua. “Para la vuelta” dijo.
Y se quedó tan tranquilo el hombre, sabiendo que llegaríamos a casa bien hidratados. Un ejemplo a seguir.
Publicado por
Ana de Miguel
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14:14
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