Gramática Griega on Facebook

martes, 4 de marzo de 2008

ΥΜΝΟΣ, ύμνος (ymnos)


HIMNO: Composición musical emblemática de una colectividad, que la identifica y que une entre si a quienes la interpretan.

Unos meses atrás, estuvimos a puntito de añadirle letra a ese himno nuestro que, me parece a mí, cumple muy mal la definición que recojo arriba. Reconozco que respiré más tranquila cuando se comunicó que la letra elegida no sería al fin la “impuesta” al himno. Y es que no me veía yo cantándola, la verdad.

Hoy, con la proximidad de las elecciones y viendo , como hemos visto, la desfachatez con que algún partido se ha apropiado de los “signos patrios comunes” hasta hacernos casi renegar de ellos a todos los demás, quiero recoger aquí una moción que llevo años oyendo a mi cuñado Pepe: Propongo como himno de nuestro país el pasodoble “Suspiros de España”. Quien no lo conozca, por favor, que lo escuche. Tanto en la versión “cañí” de Estrellita Castro, como en la impresionante versión de Diego El Cigala, para la película Soldados de Salamina.


Esta es la letra:


Quiso Dios,

con su poder

fundir cuatro rayitos de sol

y hacer con ellos una mujer.


Y al cumplir

su voluntad

en un jardín de España nací

como la flor en el rosal.


Tierra gloriosa de mi querer

tierra bendita de perfume y pasión

España en toda flor a tus pies

suspira un corazón.


Ay de mi pena mortal

porqué me alejo España de ti

porqué me arrancan de mi rosal.


Quiero yo volver a ser

la luz de aquel rayito de sol

hecho mujer

por voluntad de Dios.


Ay, madre mía

ay, quién pudiera

ser luz del día

y al rayar la amanecida

sobre España renacer.


Mis pensamientos

han revestido

el firmamento de besos míos

y sobre España

como gotas de rocío

[ los ] dejo caer.


En mi corazón

España te miro

y el eco llevará de mi canción

a España en un suspiro.


Y ahí lo dejo, porque una vez más, esta canción me ha puesto un nudo en la garganta.

viernes, 29 de febrero de 2008

ΠΑΡΑΔEΙΓΜΑ, παράδeιγμα (parádigma)

Paradigma: Ejemplo o ejemplar

Cada viernes, si el tiempo (el meteorológico y el de “disposición”) me lo permite, me gusta coger el metro e irme al centro de Atenas a visitar alguno de los miles de sitios de interés que tiene esta ciudad.

Hoy le ha tocado al Agora. Está en la ladera de la Acrópolis y en los tiempos clásicos, además de centro comercial, era también el centro político, cultural y religioso de la ciudad. Allí se reunían los atenienses a diario, no solo para comprar y para vender sus bienes, sino también para informarse, para criticar al gobierno, para intercambiar ideas o simplemente para conversar.

Hoy en día queda poco en pie, aunque el Templo de Efesto, es el mejor conservado de la antigüedad. Merece la pena pasear por este verde enclave siempre vigilado por la piedra sagrada de la Acrópolis.

Pero no es de arquitectura griega de lo que quiero hablar hoy, sino de algo que habrá notado cualquier persona que haya visitado este país y que contrasta con lo que se encuentra en otros pagos (sobre todo en España).

Me refiero a los baños públicos. O sea, a los retretes. Vayas donde vayas: bar, taberna, restaurante, museo o… la calle, los encontraras impolutos. Siempre tienes la sensación de que, justo antes de que tu llegaras, alguien los ha limpiado. Y para muestra, la fotografía que he hecho hoy en mi pequeña excursión. Es uno de los retretes públicos de la Acrópolis, en medio de la calle Dionisio Aeropagitu, o sea, uno de los puntos más turísticos de Atenas, por donde pasan cada día miles de personas de distintas nacionalidades. ¿Quién lo diría al verlo, verdad?

Grecia es, en este tema, un paradigma de comportamiento.